En 1982 la URSS lanzaba la estación espacial MIR, Michael Jackson lanzaba el disco Thriller, y Mary lanzaba al mundo a Facundo Quinto Huidobro.

Entre los dos y los diez años vivió en Coronel. Suarez, pcia. de Buenos Aires (también conocido como “el campo”). Siendo el quinto de seis hermanos rara vez se le permitía la entrada a la casa (espacio sancto defendido por Mary Huidobro, diseñadora, decoradora y madre del caballero en cuestión). Y como no hay mejor maestra que la adversidad, el joven artista aprendió tempranamente a descubrir las infinitas posibilidades del espacio abierto, los juegos a la sombra, y las criaturas imaginadas que descansan panza pa´rriba debajo de los árboles.

Una vez devuelto al gran Buenos Aires, Facundo Quinto Huidobro incursionó en el dibujo, la pintura, el arte digital, el estampado, el comic, el modelo vivo, la escultura, y la carrera de filosofía en la Universidad de Buenos Aires. En el 2004, junto a Carmen Orol, se dedicó a la elaboración de réplicas de piezas precolombinas en cerámica.

Finalmente, empezó a explorar en el taller del padre (el “negro” Huidobro, pediatra de profesión y herrero, electricista, carpintero, y albañil de facto) con restos de metal y la muy atractiva soldadora de punto. Rápidamente, las figuras se fueron haciendo más grandes, mucho más grandes, más pesadas, más complicadas, más completas y más expresivas, y la soldadora de punto fue reemplazada por la MIG.

Actualmente el artista sigue trabajando en estas esculturas, en el taller del Negro en San Isidro, y vive en San Fernando. Las esculturas se encuentran dispersas por Buenos Aires, Entre Ríos y, prontamente, Tucumán. Y siguen con ganas de viajar.

Lo último y más importante, lo que lo inspira: Egon Shielle, Lou Reed, los animales, Platón, Van Gogh, Rodin, Goya, La Fierro, Dragon Ball, Mediterraneo, los chatarreros, El Porco Rosso, Pulp, Henry Moore, Albert Camus, el Neoplatonismo, la teoría de la relatividad, Jack Daniels, Jack London, el curry, Oscar Wilde, los Monty Python, Boris Vian, Toulouse Lautrec, el poker, el romero, Hugo Pratt, Jordan Crane, Lupin III, el Blues, David Bowie, los Talking Heads, Sandman, Quino, Woody Allen, Dylan, Bergman, Garry Larson, cualquier cosa que esté dibujada (si es secuencial, mejor), Noé, Nate, Banksy, Bessie Smith, las frases chinas, Picasso, Chesterton, todo lo que sea hecho en hierro: cuanto mas pesado, viejo y oxidado, mejor.

Y, por supuesto, Feli. La mejor y más linda mujer del mundo.